La contaminación del aire representa un importante riesgo medioambiental para la salud. Mediante la disminución de los niveles de contaminación del aire los países pueden reducir la carga de morbilidad derivada de accidentes cerebrovasculares, cánceres de pulmón y neumopatías crónicas y agudas, entre ellas el asma. Cuantos más bajos sean los niveles de contaminación del aire mejor será la salud cardiovascular y respiratoria de la población, tanto a largo como a corto plazo.
Debido al gran peso que tiene el consumo de combustibles fósiles en los procesos productivos (incluida la cadena de transporte), y que la mejora de la calidad de vida ha permitido un mayor acceso a sistemas de transporte particular, existe una relación clara entre la calidad del aire, y los estilos de producción y consumo tradicionales.
Teniendo en cuenta lo anterior, este curso tiene como finalidad impartir conocimientos básicos y fundamentales sobre las fuentes generadoras de contaminación atmosférica, las consecuencias en salud pública, el monitoreo de contaminantes, las políticas nacionales y locales para implementar acciones que permitan reducir sus impactos.


